La recuperación gradual del suministro, junto con la ampliación moderada del superávit de refinado, es compatible con una menor presión sobre los precios.
El mercado seguiría teniendo poca capacidad para absorber disrupciones de oferta y demanda. El excedente previsto para 2027 equivale apenas al 0,8% del consumo mundial y podría revertirse ante interrupciones productivas o una demanda mayor a la esperada.
La moderación del precio depende de que la recuperación de la oferta se concrete y mejore la disponibilidad para los consumidores. La disponibilidad depende de la ubicación de los inventarios y las condiciones de entrega; un superávit global puede coexistir con estrechez local. Este equilibrio vulnerable permite anticipar fluctuaciones relevantes en torno a los promedios anuales.
En 2026, el precio se sostiene en la limitada respuesta del suministro primario frente a una demanda creciente. La producción minera mundial caería un 0,6%, a 23,30 millones de toneladas; la oferta de refinado aumentaría un 1,1%, a 27,64 millones.
Las existencias intermedias y materias primas secundarias amortiguan el efecto de las restricciones mineras sobre el refinado, pero esa compensación depende de su disponibilidad. Con un consumo que crecería un 1,5%, el superávit sería de 144 mil toneladas: apenas el 0,5% de la demanda mundial.
Este margen acotado deja al mercado expuesto a desviaciones de producción y consumo. Incluso pequeños retrasos operacionales o aumentos de demanda pueden modificar el balance y reforzar la presión sobre las cotizaciones. Los precios elevados responden a esa combinación de consumo en expansión, oferta minera restringida y escasa capacidad para absorber disrupciones.
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